«Si se despierta con calor de madrugada, busque el gel, el grafito o el poro abierto dentro de la espuma, porque un tejido de efecto frío en la funda se nota sobre todo en los primeros minutos.»
Dónde actúa el frescor
Las palabras fresco, refrescante, efecto frío o termorregulador no dicen dónde trabaja la tecnología, y eso decide si usted notará la diferencia. Un tejido de hilo frío en la funda conduce el calor lejos de la piel y resulta fresco al tocarlo. El gel, el grafito o el grafeno van mezclados en la espuma y reparten el calor que se concentra donde se apoya el cuerpo. Una espuma de poro abierto, una rejilla como la AirGrid de Emma o un tejido 3D en la base dejan circular el aire y con él la humedad. Los modelos más completos combinan dos de estas capas.
Por qué la viscoelástica da calor
La viscoelástica se ablanda con la temperatura del cuerpo y ventila poco, así que forma una huella que lo rodea y retiene calor y humedad. La humedad pesa tanto como los grados. En una revisión publicada en el Journal of Physiological Anthropology en 2012, Okamoto-Mizuno y Mizuno sitúan el microclima de la cama durante un sueño normal entre 32 y 34 °C y entre el 40 y el 60 % de humedad relativa, y explican que el calor húmedo aumenta los despertares y reduce el sueño profundo y la fase REM. Si usted suda, importa tanto que el topper deje escapar la humedad como que se sienta frío. Los modelos sin viscoelástica, como el Emma Original Pro o el Relax X-Cool, parten con ventaja. Si prefiere la acogida envolvente de la visco, elija una con grafeno, gel o poro abierto, y compare el resto en nuestra comparativa de toppers viscoelásticos.
Grosor y firmeza según su colchón
Un topper fresco tiene que corregir además el colchón en la dirección correcta. Sobre un colchón duro conviene un modelo de 7 u 8 cm que deje entrar hombro y cadera, y sobre uno que se ha quedado blando, una espuma firme. Los de 3,5 o 4 cm cambian el tacto y la temperatura de la superficie, pero apenas la firmeza. Más grosor también aísla más, de modo que entre dos modelos parecidos el más fino suele resultar algo más fresco. Si el colchón tiene un hundimiento marcado, ningún topper lo arregla.
Lo que va encima del topper
La ropa de cama puede anular buena parte del efecto. Un protector impermeable con membrana plástica entre el topper y la sábana frena el paso del aire, así que, si lo necesita, elija uno transpirable. Las sábanas de algodón o de lino dejan pasar mejor la humedad que las de poliéster. Y como el topper suma entre 3,5 y 9 cm a la altura de la cama, la bajera necesita un bolsillo que cubra el colchón y el topper juntos, o tirará de las esquinas.