«Si los dos pesan muy distinto, elija la firmeza pensando en el más pesado y el tipo de núcleo pensando en el que tiene el sueño más ligero.»
135x190 o 135x200: cuándo compensa el largo
El largo de 190 es el habitual de la cama de matrimonio en España, y el de 200 se busca cuando uno de los dos es alto o cuando la base ya mide 200 cm. Nuestra regla es que el colchón saque al menos 10 cm a la persona más alta, de modo que el 135x190 sirve hasta 1,80 m y el 135x200 hasta 1,90 m. Por encima de esa estatura toca buscar 210 o 220 cm, largos que en ancho 135 ofrecen algunos distribuidores. Quien duerme solo y es alto tiene el mismo largo en una cama de 105 o de 120 (colchones 105x200 y colchones 120x200).
Lo que cuesta pasar de 190 a 200 cm cambia mucho de un modelo a otro:
En casi todos el suplemento es moderado; el Pikolin Hercules Pocket es la excepción.
Cuánto se nota el movimiento del otro
Una cama de 135 deja a cada uno 67,5 cm, menos que una cama individual de 90, así que el movimiento del otro se nota más que en una de 150. En un núcleo de muelles ensacados cada muelle va en su propia bolsa y cede por separado, y la espuma y el látex amortiguan el movimiento en todo el bloque, mientras que el muelle continuo lo reparte por toda la superficie. La OCU recuerda en su guía para elegir colchón que los muelles se ventilan mejor y que la espuma, la viscoelástica y el látex resultan más calurosos, algo que en pareja, con dos cuerpos dando calor, pesa más. Si los dos son corpulentos o uno se mueve mucho, un colchón 150x200 da 7,5 cm más por persona con el mismo largo, y para comparar todas las medidas de dos plazas tiene nuestra guía de colchones de matrimonio.
Firmeza según el peso de cada uno
Con pesos parecidos, la firmeza se elige como en cualquier colchón, media para pesos ligeros y medios que duermen de lado, media-alta o alta a partir de unos 90 kg o para dormir boca arriba. Algunos vendedores fijan además un peso máximo por persona, no por colchón, y si uno de los dos lo supera, la garantía deja de cubrirle. Ese dato rara vez aparece en la etiqueta, así que conviene buscarlo en la página del modelo antes de comprar, sobre todo en los colchones más firmes, que suelen elegir precisamente las personas de más peso.