«Antes de comprar, mida el interior de la cuna y busque en su estructura la marca de grosor máximo, porque el colchón tiene que llenar ese hueco de lado a lado sin sobrepasar la marca.»
Mida la cuna por dentro, no la etiqueta
Hay cunas anunciadas como de 120x60 que en realidad piden un colchón de 57x117, así que mida el interior con la base montada, de barrote a barrote, antes de elegir modelo. La Asociación Española de Pediatría, en su guía de seguridad en la cuna, pide un colchón firme y que entre él y los bordes no quede un hueco de más de 2 cm por cada lado, porque un colchón pequeño deja sitio para que quede atrapado un brazo o una pierna. La norma de colchones juega a favor del comprador. Según el resumen del laboratorio STC sobre la modificación A1:2021 de la EN 16890, el ancho y el largo pueden superar la medida nominal en hasta 25 mm, pero nunca quedarse por debajo. Un colchón de 60x120 conforme no debería dejar huecos en una cuna de 60x120; si llega más grande y se abomba, no lo use, y en una de 57x117 no cabe.
El grosor lo decide la cuna
Las cunas conformes a la EN 716-1:2017+AC:2019 (en España, UNE-EN 716-1:2018+AC:2019) llevan una marca que indica el grosor máximo del colchón, y sus instrucciones explican el porqué. Desde la superficie del colchón hasta el borde superior de la cuna deben quedar al menos 500 mm con la base en su posición más baja y 200 mm en la más alta. Así lo recogen, por ejemplo, las instrucciones de una cuna de 60x120 de Vertbaudet, que fijan el colchón en 12 cm. Un colchón más grueso resta altura a la barandilla justo cuando el niño empieza a ponerse de pie. Los modelos de esta comparativa van de 8 a 13 cm, y en una cuna limitada a 12 cm los Lémur de 13 cm no son la opción. Tampoco apile dos colchones para ganar altura o mullido.
Firme, plano y sin nada más dentro
En el primer año el colchón tiene que ser firme y plano, con una bajera ajustable de 60x120 y nada más suelto en la cuna: ni almohada, ni cojines, ni chichoneras, ni peluches. Firme quiere decir que la cabeza del bebé no se hunde, no que el colchón sea una tabla. Todos los colchones de esta lista declaran cumplir la EN 16890 y, con ella, su ensayo de firmeza del colchón, el que cuenta para un bebé. Los núcleos que mejor dan esa firmeza son los muelles ensacados con poca espuma encima y la espuma de alta resiliencia de densidad alta. El Krummelur tiene dos caras, y durante el primer año recomendamos la lisa, que es la más firme.
Qué se lava en cada uno
Todos tienen funda desenfundable, pero solo los Lémur permiten lavar también el núcleo. En los demás, un protector de colchón impermeable de la misma medida es lo que salva el núcleo de pañales que se escapan.