«Elija un colchón de grafeno por su firmeza, su núcleo y su precio, y tome el grafeno como un extra, porque es lo único de la ficha técnica que no se puede comprobar.»
Qué puede hacer el grafeno dentro de una espuma
El grafeno es carbono dispuesto en una lámina de un solo átomo de grosor, y su fama térmica es merecida. Un equipo de la Universidad de California midió en 2008 una conductividad de entre 4.840 y 5.300 W/m·K en una lámina suspendida. Dentro de un colchón no hay láminas, sino partículas repartidas en una espuma, y la espuma es por naturaleza un aislante. Una patente de 2014 de la estadounidense Peterson Chemical Technology sobre espumas viscoelásticas con grafito da la escala. Añadir un 7 % en peso de aditivo subió la conductividad un 50,5 %, de 0,0507 a 0,0763 W/m·K. Aun así, esa espuma conduce el calor más de 60.000 veces peor que el grafeno puro.
Grafeno, grafito o solo el nombre
El segundo problema es saber qué hay dentro. En 2018, un estudio publicado en Advanced Materials analizó el grafeno de 60 productores y encontró que la mayoría de las muestras tenía menos de un 10 % de grafeno real; el resto era polvo de grafito. Peter Bøggild, investigador de la Universidad Técnica de Dinamarca, lo comentó en Nature con una frase que vale para cualquier producto: «sin control de calidad no puede haber calidad» (traducción nuestra). En 2024, un equipo de Virginia Tech y The Graphene Council analizó en la revista Graphene and 2D Materials cinco guantes anticorte anunciados con grafeno y solo encontró pruebas concluyentes en uno. Ninguno de los ocho colchones de esta comparativa publica qué proporción de grafeno lleva ni un análisis del material, y en el Descansín la propia tienda explica en sus preguntas frecuentes que «Carbono-Grafeno Anti-Stress» es el nombre del modelo.
El único ensayo público, y no da la razón al marketing
En mayo de 2017 la OCU probó en su laboratorio una versión anterior del Dupen Grafeno, de 26 cm y con viscoelástica de grafeno en las dos caras. Obtuvo 59 puntos y una calidad global media. «Debido a su aislamiento, clasificamos este modelo como un colchón cálido, por lo que no es el más adecuado para aquellos que prefieren una sensación más fría o personas que sudan mucho por la noche», escribe la OCU en su análisis del Dupen Grafeno. Es un solo modelo, hoy descatalogado, pero es el único resultado independiente que hemos encontrado sobre un colchón de grafeno en España.
Dónde va el grafeno en cada colchón
Si lo que quiere es dormir fresco
La temperatura la deciden sobre todo el núcleo y el tejido. Un núcleo de muelles ensacados deja circular el aire por dentro, algo que un bloque de espuma no puede hacer, y por eso los tres híbridos de la lista, el Kyro+, el Polar 2.0 y el Magestic, son la primera opción para quien suda de noche. Tiene más modelos en nuestra comparativa de colchones de muelles ensacados. Los colchones de dos caras, como el Polar 2.0 o el Helsinki, permiten dormir en verano sobre la cara de tejido más fresco y darles la vuelta en invierno. Si busca un material de núcleo que ventile sin muelles, el látex perforado es la alternativa, y la tiene en nuestra selección de colchones de látex.
Firmeza, prueba y garantía pesan más que la etiqueta
Las ocho marcas presentan sus colchones como firmes o semifirmes. A quien duerme de lado y pesa poco le puede resultar duro cualquiera de ellos, así que conviene comprar con una prueba en casa que permita devolverlo, y aquí las condiciones cambian mucho de una tienda a otra.
Si compara con colchones sin grafeno, la viscoelástica es la misma familia de material, con la misma sensación de hundimiento lento; nuestra comparativa de colchones viscoelásticos recoge los modelos con más centímetros de visco.