«Con dolor de espalda, descarte primero los colchones muy duros y después dé a su espalda todo el periodo de prueba antes de decidir.»
Firmeza intermedia antes que dura
La idea de que la espalda pide un colchón duro no resiste la evidencia. En un ensayo clínico español, 313 adultos con dolor lumbar crónico inespecífico durmieron 90 días en un colchón firme o en uno intermedio, y los del intermedio acabaron mejor en dolor en la cama (odds ratio 2,36) y en discapacidad (2,10), según el resumen del estudio en PubMed. El resultado se refiere a ese tipo de dolor, sin dolor irradiado a la pierna. Francisco Kovacs, autor principal del ensayo, lo resumió así en abril de 2018 en Médicos y Pacientes, el portal de la Organización Médica Colegial (OMC): «durante décadas, los médicos hemos creído que a los pacientes con lumbalgia inespecífica les convenía usar colchones muy duros o poner una tabla debajo. Ahora, todas las pruebas científicas disponibles demuestran que estábamos equivocados […]». Una revisión de 39 estudios (Caggiari y otros, 2021) concluye además que el colchón medio-firme favorece el confort, la calidad del sueño y la alineación de la columna.
Espalda y cervicales, la prueba de la mano
La guía de la OCU sobre el colchón para la espalda propone una comprobación sencilla. Túmbese boca arriba y pase la mano entre la zona lumbar y el colchón. Si queda mucho hueco, el colchón es demasiado firme para usted, y si la mano no pasa o pasa con dificultad, el cuerpo se hunde en exceso. Para las cervicales, la misma guía insiste en que el cuello forme una línea recta con la columna, y eso depende tanto de la almohada como del colchón. Repita la prueba en su propia cama durante las primeras semanas, no solo en la tienda.
Qué firmeza según la postura
De lado, el hombro y la cadera tienen que hundirse lo suficiente para que la columna quede recta, y un colchón duro los empuja hacia arriba. En esa postura conviene quedarse en un 5, con un núcleo zonificado. Boca arriba funciona mejor un 6. Boca abajo, o por encima de unos 100 kg, en nuestra valoración compensa subir a un 7 para que la pelvis no se hunda, aunque se aleje del punto intermedio. Si lo que busca es un colchón sin un problema de espalda concreto, la comparativa general de colchones ordena la oferta con otros criterios. La tabla cruza nuestra firmeza con las zonas, la prueba y el durmiente al que mejor encaja cada modelo.
Cuánto tiempo tiene para probarlo
Un colchón para la espalda se juzga después de semanas de uso, así que el periodo de prueba cuenta tanto como la ficha técnica, y las condiciones cambian mucho de una marca a otra. Slome da 120 noches de prueba y Emma 100. Pikolin acepta la devolución durante 30 días con 10 € de gestión, y colchones.es, que vende el Relax Magnum, da 100 días con los portes de la devolución a cargo del comprador. MaxColchón da 120 noches para cambiarlo por otro modelo, sin reembolso, Factory Colchón solo admite un cambio de modelo con un cargo fijo de 100 €, y Flex y Cecotec no ofrecen prueba en su web más allá de los 14 días de desistimiento de cualquier compra a distancia. Si su colchón actual todavía sostiene bien pero le resulta duro, un topper de firmeza media puede bastar antes de cambiarlo.