«Antes de comparar modelos, decida la anchura, porque en una cama de 135 cada uno duerme con menos sitio que en una individual y ese espacio no lo arregla ningún colchón.»
135, 150, 160 o 180 cm, el espacio de cada uno
En España la cama de matrimonio clásica mide 135x190, pero las tiendas venden también bases de 150 cm y de 160x200, y una de 180x200 equivale a dos camas de 90 juntas. Dividir el ancho entre dos personas dice más que el nombre de la medida.
La de 135 cabe en dormitorios pequeños y es la medida con más oferta. Si uno de los dos se mueve mucho por la noche, los 7,5 cm que gana cada lado en una cama de 150 se notan desde la primera semana. Mida el hueco interior de la base antes de pedir, porque un colchón de 190 no sirve en una base de 200. Cada medida tiene su propia comparativa, en 135x190, 135x200, 150x190, 150x200, 160x200 y 180x200.
Cuánto cuesta ganar anchura
Pasar de 135 a 150 o 160 cm encarece el colchón de forma muy desigual según la marca. En unos modelos la diferencia se queda en unas decenas de euros y en otros supera los cien, así que merece la pena comparar las tres medidas antes de decidir la cama.
Independencia de lechos y borde
En su análisis de 51 colchones publicado en enero de 2025, la OCU trató la independencia de los lados como un criterio básico en una cama de matrimonio, y los colchones de espuma lograron calificaciones tan buenas como los de muelles ensacados, aunque estos suelen ser más frescos. El muelle de hilo continuo es el que más transmite el movimiento, y por eso todos los modelos de esta comparativa llevan muelles ensacados, solos o combinados con viscoelástica. En 135 cm cada uno duerme cerca del lateral, así que un borde reforzado evita la sensación de caerse y permite sentarse a calzarse sin que el colchón ceda.
Dos personas, una sola prueba
Un colchón de matrimonio lo tienen que aprobar dos cuerpos distintos, y las primeras semanas de adaptación no siempre convencen a los dos a la vez. Slome da 120 noches de prueba, y Emma, Marmota, Morfeo y Relax dan 100. Descansín se queda en 30, mientras que Flex no ofrece prueba en su tienda online y el Pikolin que vende Conforama tampoco. Antes de pagar, compruebe si se puede probar el colchón sin el plástico protector y quién paga el transporte en caso de devolución, dos detalles que en un colchón de 150 o 160 cm pesan bastante más que en uno individual.