«Antes que el tejido o la marca, compruebe que el colchón es firme y que llena la cuna de lado a lado sin dejar ningún hueco.»
Firme y sin nada blando alrededor
La Asociación Española de Pediatría lo resume en su página sobre el síndrome de muerte súbita del lactante: «El colchón debe ser firme y deben mantenerse fuera de la cuna los objetos blandos». En la misma página recuerda que dormir en la cuna, boca arriba y en la habitación de los padres reduce ese riesgo en más de un 50 % en los menores de seis meses. Un colchón de cuna no busca la acogida de uno de adulto. Si al apoyar la palma en el centro la mano se hunde o la huella tarda en borrarse, es demasiado blando para los primeros meses. Por eso puntuamos alto los núcleos de muelles ensacados y de espuma de alta resiliencia o perfilada, y bajo las espumas ligeras. Chichoneras mullidas, almohadas y cojines posicionadores sobran dentro de la cuna.
Que llene la cuna sin dejar hueco
En España conviven dos medidas, la cuna de 60x120 cm y la maxicuna o cuna convertible de 70x140 cm, y el colchón tiene que coincidir con la medida interior de la suya, que no siempre es la nominal. Hay cunas vendidas como de 120x60 que piden un colchón de 117x57, y por eso Ecus, Lémur y Babykeeper fabrican también esa medida. Un colchón pequeño deja junto a los barrotes un hueco donde puede quedar atrapada una mano o un pie. IKEA recomienda además en sus fichas sábanas ajustables de la medida exacta, porque una bajera demasiado pequeña deforma el colchón y abre huecos en los bordes. Si su cuna tiene una medida poco común, Lémur fabrica el Kibo y el Volana a medida, entre 51x91 y 60x120 cm. Y cuando llegue el paso a la cama individual, tiene nuestra comparativa de colchones de 90x190.
Qué comprueba la UNE-EN 16890
La versión vigente en España es la UNE-EN 16890:2018+A1:2022, «Mobiliario infantil. Colchones para cunas y moisés». Según el instituto tecnológico AIJU, que realiza estos ensayos, la norma examina los peligros de atrapamiento, la asfixia por elementos externos, la firmeza, las piezas pequeñas y la integridad estructural del colchón, y se aplica a cunas, minicunas y cunas de viaje. No es un sello visible en la etiqueta, así que lo que usted puede comprobar es si el fabricante declara que su colchón la cumple. La tabla de abajo recoge quién lo hace.
La funda se lava, el núcleo no siempre
Un colchón de cuna recibe pañales que se escapan, leche y regurgitaciones durante dos o tres años. Las ocho fundas se quitan, pero no todos los núcleos van a la lavadora, y los que lo hacen piden programa de delicados a 30 °C y secado a la sombra. Para los demás, un protector impermeable y transpirable de la medida exacta es la compra más útil después del propio colchón. Mire también el peso máximo que indica el fabricante. Ecus habla de unos 20 kg y Lémur de 22 kg con el núcleo estándar, un peso que según Lémur se alcanza hacia el quinto año.
Qué colchón elegir según su cuna y su bebé